Los empleados de notarías anulan la huelga del 26 de noviembre
24/11/2010
La patronal notarial firmó con UGT y CCOO un texto que, según las centrales sindicales, “acabará con el caos retributivo existente en la actualidad”. Feapen, sin embargo, lo rechazó por considerarlo un “atropello”.
Con la rúbrica, que tuvo lugar en la sede de Garrigues, concluyeron tres años de ardua e intensa negociación no exenta de dificultades. Buena prueba de ello, es que Feapen, que preside Juan Carlos Rodicio, se opuso frontalmente al Convenio al considerar que es un “atropello” pues “cercena derechos elementales de los trabajadores”.
El Convenio, que dará cobertura a las necesidades laborales de los 20.000 empleados que trabajan en las 3.000 notarías españolas, fue valorado muy positivamente por la Federación Española de Asociaciones Patronales de Notarios (Fedane). Su presidente, Ignacio Navas Olóriz, destaca que con su rúbrica el notariado “da un paso al frente en un momento muy delicado de la economía, apostando por la unificación a nivel estatal de las condiciones laborales de los empleados de nuestras oficinas”.
En el mismo sentido, se pronuncian las centrales sindicales UGT y CCOO para las que el texto produce “una unificación eficaz de normas por la vía de aumentar el número de materias reservadas a la negociación estatal” y que se refieren a retribución, tiempo de trabajo –salvo distribución horaria y jornada de verano-, traslado de notario, formación profesional o jubilación, entre otras.
Navas consideró que el Convenio, cuyo preacuerdo se firmó el pasado 28 de junio y que fue sancionado definitivamente el 15 de julio, “será muy positivo” para un sector que también ha sido golpeado por la crisis –la contratación ha caído un 46% de media en toda España, con zonas que alcanza el 70%- y que, por tanto, “podrá salir de la coyuntura económica sin despidos”.
Desde la patronal se estimó que el Convenio mejorará los salarios más bajos, conciliará el derecho del notario al traslado de notaría con el de los empleados a percibir la indemnización correspondiente. Asimismo, Navas afirmó categóricamente que, la unificación de masas salariales “no supondrá que se reduzca el sueldo real a percibir” y recalcó que se había apostado con fuerza “por la formación continuada”.
Los sindicatos firmantes, a su vez, señalaron que el convenio también establece un incremento salarial en función del IPC para los cerca de 20.000 empleados de notarías y unos complementos salariales vinculados a la productividad que sustituyen a la antigüedad.
Feapen denunció, nada más conocer que se había alcanzado un preacuerdo con UGT y CCOO, que interpondría un conflicto colectivo para el sector. Para esta federación el texto resultará “nefasto” al suprimir “un derecho histórico irrenunciable” como es el complemento de antigüedad. Entienden, a su vez, que no “articula ninguna fórmula que permita la estabilidad y la seguridad laboral”.
Feapen avisó a la patronal notarial de que “sacarían a la opinión pública todas las irregularidades en el notariado, que incluso son denunciables en los juzgados”. Al respecto, Navas contesta que esta Federación, al verse frustrada, ha hecho una “campaña en prensa insultante”, al tiempo que advierte de que si tienen datos de irregularidades “los pongan en conocimiento de la Fiscalía” y si no lo hacen “será una injuria que tendrá consecuencias”. Navas apostilló que dicha amenaza “ha sido un error absoluto” y estima que “la deriva de Feapen es la que les ha impedido firmar el Convenio”.
Expansión, 24-11-2010