Abogados chinos debaten en Madrid sobre la inversión extranjera en el gigante asiático
23/10/2010
El Centro de Estudios Europeos de IE University organizó una conferencia, bajo el título Doing Business in China: new opportunities for the European Union, donde se analizaron las claves para invertir en la potencia asiática.
La directora del Centro de Estudios Europeos de IE University, Marie-José Garot, y también profesora de Derecho Chino de IE Law School, recordó durante su intervención que "Europa es uno de los primeros socios comerciales de China y reiteró la importancia y los beneficios de que las empresas europeas inviertan allí". Este evento ha contado con la intervención de dos de los socios de la oficina de Hong Kong del despacho de Latham & Watkins, Kenneth Chan y Jane Ng.
En el capítulo de la postura institucional del gobierno central chino ante la inversión extranjera, Chan afirmó que "las autoridades del país trabajan actualmente en una nueva versión de su guía para inversores mediante la cual quieren orientar los flujos de capital hacia sectores como el de la alta tecnología o las energías limpias, ampliar su parque de centros de I+D y potenciar las zonas centro y oeste de su geografía".
Al margen de esta guía, la postura de China frente a la inversión extranjera ha experimentado durante las tres últimas décadas un progresivo proceso de apertura que se ha manifestado en datos tales como que si hace unos años cualquier proyecto por encima del umbral de los 30 millones de dólares necesitaba la aprobación expresa del gobierno central, hoy esa línea la imparten las inversiones de 300 o más millones.
Hechos como éste han convertido a China en el mayor receptor de inversión directa del mundo, pero a la vez el gigante asiático es hoy uno de los mayores exportadores de capital como acredita su volumen de inversión en el extranjero en 2009, de alrededor de 56.500 millones de dólares. Esta inversión en el exterior, inicialmente destinada al sector financiero, se dirige actualmente a los recursos naturales, a la más alta tecnología o a las energías limpias, y sus principales áreas receptoras son Asia y Latinoamérica.
Chan, que opera desde la oficina de Latham & Watkins en Hong Kong –una de las tres que la firma posee en China, junto a Pekín y Shangai– apuntó también que "la potencia asiática «ha superado su papel tradicional de mero importador de tecnología», y que hoy sus esfuerzos investigadores en ámbitos como el de la alta velocidad la convierten también 'en una potencia del I+D, como acredita el millón de patentes registradas en 2009 en su territorio'".
Por su parte, Jane Ng centró su intervención en la realidad de los mercados de valores chinos y, por ende, de las compañías que cotizan en los mismos. China cuenta con tres Bolsas: Shangai, Shenzhen y Hong Kong. En los últimos meses, destacadas empresas europeas como L'Occitane y Prada han manifestado su intención de cotizar en la Bolsa de Hong Kong con objeto de captar nuevos recursos y aumentar su notoriedad en la región.
Expansión, 23-10-2010