Los bufetes consideran difícil de concretar el nuevo delito de corrupción entre particulares
22/09/2010
Luis Jordana, socio de Cuatrecasas Gonçalves Pereira, afirmó que la reforma es "técnicamente precipitada, no muy conseguida y excesivamente expansiva, pues obvia el principio de intervención mínima". Además, Jordana criticó que se deje en manos de la Administración Tributaria la recaudación de multas anejas a los delitos, "cuando eso es ejecución de la sentencia y tendría que seguir en manos judiciales".
La reforma, que en general responde a compromisos con el derecho comunitario, introduce nuevos tipos delictivos, como el mobbing, el acoso del arrendador, las estafas de inversores o la corrupción entre particulares. Sobre este último, Joaquín Burkhalter, socio del mismo bufete, afirmó que, en la práctica, "será difícil distinguir cuándo los regalos se hacen para obtener ventajas indebidas y no justificadas de cuando se trate de una simple promoción de ventas". En cuanto al cohecho de funcionarios públicos, José María Paret, del mismo bufete recordó la anomalía de que se castigue del mismo modo a quien paga para obtener un favor motu proprio que a quien lo hace previa solicitud del funcionario en cuestión.
Cinco Días, 22-09-2010